Meta de la Historia

Definir la meta de la Historia, es algo que hasta el dia de hoy presenta diversidad de opiniones. Ya vimos en la definición de Filosofía de la Historia, ciertos pasos que se siguen a la hora de aproximarse a otorgar respuesta al fin que posee ésta.

Les recomiendo a Karl Jaspers, en su texto ” Origen y meta de la Historia”, es bastante bueno, aclara muchas dudas, pero no es valido para novatos, ya que es de todos modos tecnico, recurre a autores y terminos propios de esta ciencia que quizás muchos desconocen ( por ese motivo publique este blog), pero con un poco de ganas y diccionario al lado, les aseguro que sobrevivirán a esa lectura.

Otro texto que les recomiendo es “El sentido de la Historia” de Nicolai Berdiaev. Excelente texto, sobre todo los últimos capitulos al desarrollar los conceptos de fin de la historia, sentido de la historia, progreso, providencialismo, entre otros.

Existen diversos caminos de cómo se percibe el desarrollo de la Historia. Los antiguos griegos la percibian como una cadena de hechos que ocurrian en forma de espiral, cíclica, donde todo se repetia y por lo tanto la Historia servía para prevenir de futuras catástrofes o guerras como señala Tucídides en su “Guerra del Peloponeso”, o Hesíodo en “Los trabajos y los días” , por lo que esta antigua doctrina ocupada en los albores de la civilizacion occidental, la denominamos como “eterno retorno”.

Con la llegada de religiones monoteístas como el judaismo o cristianismo, la nocion cambia.  La historia ya no se ve como algo que se repite y repite, sino que esta tiene un fin, en este caso, el apocalipsis, el encuentro con Dios, la parusía.  Es lo que conocemos como la “teodicea”, que propone que la historia tiende hacia una meta escatológica relacionada con un poder providencial o superior.

Entrado el Renacimiento, se retoman ideas de lo cíclico en la historia, de auges y caidas, de guerras, y victorias.

Posteriomente durante los inicios de la Ilustración, este tema tomo amplias discusiones entre los grandes intelectuales. Surge el positivismo, la idea de progreso, el materialismo historico, etc, pero eso sera topico de otra publicación-

La meta de la Historia, a nivel universal es algo complejo puesto que deberia catalogar quiénes entrarían en ese campo: los orientales, los americanos, lo europeos  y recien desde ahí, confirmar sus propios propósitos y metas, teniendo en cuenta su riqueza cultural y social.

Es muy versatil y difuso definir con certeza.

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Filosofía de la Historia

Es la rama de la filosofía que concierne al significado de la historia humana, si es que lo tiene. Especula un posible fin teleológico de su desarrollo, o sea, se pregunta si hay un diseño, propósito, principio director o finalidad en el proceso de la historia humana.La filosofía de la historia se pregunta al menos estas tres cuestiones básicas:

  • ¿Cuál es el sujeto propio del estudio del pasado humano?
  • ¿Hay algún tipo de pautas que puedan encontrarse a través del estudio del pasado humano, por ejemplo ciclos o idea de progreso?, ¿O acaso no hay ni pautas ni ciclos, como si la historia humana careciera de cualquier sentido?
  • Si existe el progreso en la historia ¿cuál es su dirección? ¿Es positiva, o negativa y decadente? Y ¿Cuál es la fuerza directriz de ese progreso?

No debes confundir este término con otros similares como Historia de la Filosofía.

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Historiografía

 Es el registro escrito de la Historia, la memoria fijada por la propia humanidad con la escritura de su propio pasado.

La historiografía, más llanamente, es la manera en que la historia se ha escrito. En un amplio sentido, la historiografía se refiere a la metodología y a las prácticas de la escritura de la historia. En un sentido más específico, se refiere a escribir sobre la historia en sí.

Historiografía es equivalente a cada parte de la producción historiográfica, o sea: al conjunto de escritos de los historiadores acerca de un tema o período histórico concreto. Por ejemplo, la frase: es muy escasa la historiografía sobre la vida cotidiana en el Japón en la era Meiji quiere decir que hay pocos libros escritos sobre tal cuestión porque hasta el momento no ha recibido atención por parte de los historiadores, no porque su objeto de estudio sea poco relevante o porque haya pocas fuentes documentales que proporcionen documentación histórica para hacerlo. Con respecto a la difusión y publicidad de la producción historiográfica, sería bueno que cumpliera los mismos requisitos a que se someten las demás publicaciones científicas.

También se utiliza el vocablo historiografía para hablar del conjunto de historiadores de una nación

Es necesario diferenciar los dos términos usados más arriba: producción historiográfica y documentación histórica, aunque en muchos casos coincida que los historiadores utilizan como documentación histórica precisamente la producción historiográfica anterior.

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El historiador

El historiador es una persona que se dedica de la manera más imparcial posible a ampliar, corregir o mostrar la Historia (hechos del pasado, considerando la historia como ciencia), a explicar sus hechos. Debe de hacer referencia de las fuentes de donde toma la información así como tiene el deber de hacerlas públicas a quien sea, en copia u original si es posible. El historiador debe basarse en la mayor cantidad de fuentes relevantes que hablen del tema y no conformarse solo con una. De haber contradicciones entre las fuentes, puede incluirlas todas o tomar una y hacer una pequeña alusión a las demás, siempre y cuando se indique una justificación cuyas afirmaciones también referencien otras fuentes de información. También es el erudito o experto en Historia.

El historiador tiene que explicar hechos que muchas veces no conoce directamente. Por lo tanto, para llevar a cabo su labor debe utilizar fuentes de distinta naturaleza.

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Tucídides

Nacido en Atenas, Tucídides pertenecía a la familia de los Filaidas, ligado a figuras famosas de la historia de la ciudad como Cimón o Milcíades, vencedor de la batalla de Maratón. El nombre de su padre, Óloro, hace pensar que procedía de la Tracia. En el 424 adC, durante la Guerra del Peloponeso, fue nombrado estratega de la ciudad de Atenas, confiándosele el mando de una flota encargada de romper el asedio de Anfípolis, en Tracia. Fracasó en dicho intento y la ciudad cayó en manos del general espartano Brásidas, por lo que fue condenado al exilio 20 años (Tuc. V 26). Este hecho le dio la oportunidad de obtener información bastante completa, procedente de los dos bandos en conflicto, que utilizó para la composición de la Historia de la Guerra del Peloponeso, en la que narra los acontecimientos ocurridos entre el año 431 adC y el 411 adC. Volvió del exilio veinte años después, al terminar la guerra.

Es considerado el mejor historiador griego, por delante de Herodoto. En su obra recurre únicamente a causas naturales y a la conducta del hombre para explicar el devenir histórico, antes que como mero producto de la fatalidad o la intervención de los dioses. No sólo eso: en su obra, analiza los hechos, yendo más allá de lo anecdótico para buscar las motivaciones personales de los protagonistas de los hechos, sus ambiciones y sus temores, sin ocultar sin embargo su admiración por algunas posturas políticas. Para ello, introduce a veces discursos ficticios para exponer las motivaciones de los personajes históricos.

 

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Tito Livio

Tito Livio, fue un famoso historiador romano. Nacido y muerto en lo que hoy es Padua, capital de la Venecia, se traslada a Roma con 24 años. Se le encargó la educación del futuro emperador Claudio. Tito Livio escribió una Historia de Roma, desde la fundación de la ciudad hasta la muerte de Druso en 9 adC, Ab urbe condita libri (normalmente conocida como las Décadas). La obra constaba de 142 libros, divididos en décadas o grupos de 10 libros. De ellos, sólo 35 han llegado hasta nuestros días (del 1 al 10 y del 21 al 45).

Los libros que han llegado hasta nosotros contienen la historia de los primeros siglos de Roma, desde la fundación hasta 292 adC, el relato de la Segunda Guerra Púnica y de la conquista por los romanos de Galia cisalpina, de Grecia, de Macedonia y de parte de Asia Menor. Otro escritor escribió Epítome para todos sus libros. Esos Epítome han permanecido, y nos permiten saber cual era el plan seguido por Tito Livio y el orden en el que narraba los acontecimientos.

Se basó en Claudio Cuadrigario, Valerio Antias, Antipater, Polibio, Catón el Viejo y Posidonio. Por lo general se adhiere a una de las fuentes, que luego completa con las otras, lo que a veces hace que se encuentren duplicados, discrepancias cronológicas e incluso inexactitudes.

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Heródoto de Halicarnaso

Historiador griego nacido en Halicarnaso poco antes de la expedición de Jerjes contra Grecia (480 a.C.). Con motivo de la revuelta en la que murió Paniasis, Herodoto hubo de abandonar su patria y dirigirse a Samos, donde pudo tener un contacto más estrecho con el mundo cultural jonio; se piensa que desde allí volvió a Halicarnaso y participó en el derrocamiento de Lígdamis (454 a.C.), hijo de Artemisia, representante de la tiranía caria que dominaba en aquella época la vida política de la colonia.

La siguiente fecha conocida con certeza de la biografía de Herodoto es la de la fundación de la colonia de Turios en el 444-443 a.C. a manos de Pericles junto a las ruinas de Síbaris. No se sabe si Herodoto formó parte de la primera expedición fundadora, pero sí que obtuvo la ciudadanía de la colonia. Algunos de sus biógrafos informan de que, entre la caída de Lígdamis y su llegada a Turios, Herodoto realizó viajes por varias ciudades griegas, en las que ofrecía lecturas de sus obras; incluso se dice que recibió diez talentos por una lectura ofrecida en Atenas, dato que hoy parece bastante improbable aunque manifiesta la buena acogida que tuvo Herodoto en la ciudad.

Su estancia en la Atenas de Pericles le permitió contemplar el gran momento político y cultural que vivía la ciudad: en Atenas, Herodoto pudo conocer a Protágoras, abanderado de la revolución de la sofística, y a Sófocles, el gran poeta trágico que tanto influiría en su obra histórica. También en la época previa a la fundación de Turios, Herodoto hizo aquellos viajes de los que nos habla en su obra: se sabe que estuvo en Egipto durante cuatro meses y que, después, fue a Fenicia y Mesopotamia. Otro de sus viajes le llevó al país de los escitas.

Todos estos viajes estuvieron inspirados por el deseo de aumentar sus conocimientos y de saciar sus ansias de saber, acicates constantes del pensamiento de Herodoto. Éste aparece a través de su obra como un hombre curioso, observador y siempre dispuesto a escuchar, cualidades que combinaba con una gran formación enciclopédica y erudita.

La parodia que realizó Aristófanes de la obra de Herodoto permite suponer que ésta era ya conocida en torno al año 425 a.C. De vuelta a su obra, los últimos acontecimientos mencionados acerca de Grecia se refieren al año 430 a.C., fecha en la que hubo de concluir su relato. Se piensa que murió en Turios ca. 420 a.C.

La obra de Herodoto

La gran obra histórica de Herodoto, múltiple y compleja, es difícil de resumir: su finalidad y sus narraciones son varias y muy diferentes entre sí, por lo que, en un primer momento, cuesta ver el principio unificador de tan diversos materiales.

Para reunirlos, Herodoto recurrió, como ya se ha dicho, a sus muchos viajes a lo largo del mundo conocido; de allí, extrajo sus fuentes de información y sus datos: unas veces, Herodoto recoge aquello que ha visto con sus propios ojos; otras, lo que le han contado; otras muchas, el resultado de sus pesquisas e indagaciones tras contrastar las tradiciones orales recibidas con los restos arqueológicos y monumentos o tras recurrir a los sacerdotes y estudiosos de los lugares visitados: así, por ejemplo, su investigación sobre el mito de Hércules le llevó hasta Fenicia.

Llama la atención ver cómo va engarzando estos elementos tan distintos entre sí y cómo, en ocasiones, los recoge aun cuando, en su opinión, no son fiables: “Mi deber es informar de todo lo que se dice, pero no estoy obligado a creerlo todo igualmente” (lib. 7, 152). En definitiva, Herodoto fue un gran narrador y un compilador experimentado de datos de índole etnográfica o geográfica, características que lo hacen afín a muchos otros logógrafos; sin embargo, ya la Antigüedad distinguió a Herodoto con el título de “padre de la historia” y un análisis más profundo de su Historia revela su novedad frente a escritores contemporáneos.

Ya desde el comienzo de la obra, que los eruditos distribuyeron con posterioridad en nueve libros (cada uno de los cuales lleva el nombre de una de las nueve Musas), el propio Herodoto anuncia que su cometido es narrar los sucesos y hazañas de los hombres y, más en concreto, la guerra entre bárbaros y griegos. El núcleo central del relato es, pues, la narración de las Guerras Médicas, aquellas que enfrentaron a Oriente con Occidente, lo que da pie a Herodoto a insertar a lo largo de su obra numerosas digresiones; éstas permitían a su público acercarse a esos países extraños y alejados, que estaban relacionados en mayor o menor medida con los persas. De esa manera, su narración no es unitaria sino que se rompe siguiendo un principio asociativo, según el cual los distintos países y regiones aparecen en el momento en que se relacionan de algún modo con los persas.

Sin embargo, si estas digresiones son especialmente frecuentes en los primeros libros de la obra, se observa que en la parte central de la misma, aquella en la que se narra el enfrentamiento entre Grecia y Persia, éstas disminuyen. Aparece, así, un relato bastante más escueto y objetivo, con un análisis e investigación mucho más detenida de los datos. Se descubre de este modo en la obra de Herodoto una gran multitud de estilos en dependencia directa con sus fuentes: para su descripción de países exóticos, Herodoto tuvo que recurrir a sus viajes y a informaciones de segunda mano, bien orales o bien escritas (como los relatos de otros logógrafos); por el contrario, para narrar la guerra, centro de su relato, Herodoto dispuso de documentos más accesibles y fiables sobre esos acontecimientos. Herodoto aúna así las dotes de un gran narrador y las de un historiador (esto es, investigador) en su intento de dilucidar la verdad a través de la maraña de sus múltiples fuentes.

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El trabajo del Historiador

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Herodoto es sumamente crucial a la hora de hablar de Historia, no solo por su trabajo y legado sino más bien porque, según los datos, fue el primer historiador de su época, ya que no se limitó a contar, ni narrar sino más bien profundizo y podríamos decir que investigo antes de publicar.

Es importante que vayas conociendo parte de los grandes maestros de antaño, ya que como puedes imaginar por aquel entonces no era fácil recopilar información. Hoy en día accedemos a Internet y ya. En aquel entonces era necesario viajar, escuchar, saber dialectos tanto en la lectura como en habla. Actualmente la tarea del historiador se ha aliviado en cierto modo un poco más, ya que las redes de acceso a la información suelen estar más a la mano. Aunque debo hacer el alcance que uno de los mayores problemas que se enfrentan es con relación al deterioro de los textos, por el paso lógico del tiempo y además porque muchos de los idiomas o dialectos en los que fueron redactados, están obsoletos y cuesta mucho traducirlos a los lenguajes contemporáneos

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¿QUÉ ES LA HISTORIA?

HISTORIA

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Definir este concepto, es algo bastante ambiguo, no porque no se posean las palabr as adecuadas o por desconocimiento de su significado. La historia como señale en un principio, durante muchos años, luchó por instaurarse como una ciencia más. De hecho adquirió el método científico propio de las ciencias naturales, me refiero a la investigación y comprobación empírica. Fue muy difícil, para los incipientes historiadores dotar a la Historia de un traje de “ciencia”, hacerla creíble y convencer a la población, ( bueno en ese entonces solo intelectuales) de que era viable su consolidación y que merecía un nuevo lugar junto a las demás ciencias que enriquecen el saber humano y ayudaban a comprender el mundo.

Pues fue a finales del siglo XIX, siglo en donde se enmarca este proceso, en donde la Historia deja de ser algo netamente privado y del gusto de unos cuantos eruditos, para dar paso a su enseñanza en las escuelas oficialmente, se publica, se investiga. Etc.

 

Es por todo lo anterior que lograr encasillar y definir qué es la Historia es algo sumamente difícil, pero retomare lo dicho por el profesor Eduardo Caviares, de la Pontificia Universidad Católica de Valparaíso cuando en una clase un compañero le preguntó y éste respondió:

 

“La Historia es todo lo que hacen los hombres en el espacio y tiempo”

Eduardo Cavieres.

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